Farmacia Del Pozo: historia y modernidad en perfecto balance

Farmacia Del Pozo: historia y modernidad en perfecto balanceCuriosamente, la Farmacia Del Pozo de Manatí, que es la más antigua del país, pues conserva su nombre original desde 1860, es una de las farmacias de comunidad más adelantadas en tecnología y eficiencia energética. Y es que luego de ser fundada por Don Gavino Del Pozo y pasar por seis dueños, llegó a las manos de un aficionado de la tecnología y las energías renovables, el psicólogo industrial Steve Soto Villalobos, quien la ha transformado, y cómo.

 

“Pasado, presente y futuro se complementan. El pasado es importante en el éxito de mi negocio. Tiene un valor enorme. Muchas cosas tuvieron éxito en la trayectoria de la farmacia. Es importante saber uno de dónde viene y qué se hizo en el pasado” , afirma Soto, quien siempre ha mantenido vivo ese arraigo a la historia pasada de su negocio.

Innovación energética

Aunque la empresa la dirige Soto, se trata de un proyecto familiar. Cuando compraron la farmacia en 1997, estaba ubicada en el Centro Comercial Mónaco. “La logramos desarrollar significativamente, levantarla y hacerla exitosa. La modernizamos y continuamos dando un buen servicio. Luego pudimos moverla en el mismo centro comercial, a un espacio del doble de grande. Hasta enero de 2012, cuando nos mudamos a un edificio propio” , explica.

Farmacia Del Pozo: historia y modernidad en perfecto balanceY es que en 2001, Soto y su familia evaluaron la idea de mudar la farmacia, pero tenía que ser cerca, para no perder la clientela. Fue así como compraron un terreno cercano, y durante tres años trabajaron en el diseño, la planificación, la construcción y habilitación del nuevo espacio. En el proceso de diseño, incorporaron elementos de tecnología verde.

“Es una inversión grande la que hicimos en paneles solares. Estamos en proceso de finalizar los incentivos que aplican. De aplicar todos, podríamos recuperar la inversión en un periodo aproximado de cinco a seis años. El sistema funciona hace más de un mes, uno se conecta a la computadora y puede cuantificar la producción de energía. Este es un campo emergente en Puerto Rico, por lo tanto, está en proceso de desarrollo. No es solamente lo económico, aunque eso es central para tener este sistema. Pero tiene otros beneficios sociales y la eficiencia de país que tanto nos hace falta. Alemania y España están muy adelantados en esto, en el impacto en la generación de energía solar o eólica” , cuenta Soto, apasionado cuando habla de este asunto de la energía.

A los paneles solares, que le generan el 60% del consumo de energía, se añade el reciclaje del plástico, papel y cartón que produce en desperdicios la farmacia.

Un robot en el recetario

De la historia reciente de la farmacia, destaca otro elemento. Hace cinco años, allí hay una máquina, denominada “el robot” , que automatiza el sistema de despacho de recetas, ahorrando tiempo al cliente. “Fuimos la tercera farmacia de comunidad en Puerto Rico que estableció el sistema robótico en el recetario. Es un equipo moderno y sofisticado que nos ayuda a dar un servicio de calidad y rápido” , asegura Soto.

Farmacia Del Pozo: historia y modernidad en perfecto balance “El sistema solar y todas nuestras innovaciones son porque queremos ser los mejores. Nuestros profesionales son los que hacen buen uso de las herramientas para el beneficio de nuestros clientes. Son una combinación ganadora. Estamos actuando, no reactiva, sino proactivamente. Nuestro enfoque es el servicio al cliente, irrespectivo de lo que están haciendo otros” , acota.

Servicio de primera

Soto reconoce que el establecimiento de estas tecnologías en su farmacia es un mero instrumento de trabajo. “La gente viene por el servicio. Eso nos diferencia. Tenemos los mismos productos que otras farmacias, pero tenemos un gran servicio. Adicional, al mudarnos, capturamos la visibilidad que no teníamos antes. Ahora estamos expuestos a la carretera 149. Estamos añadiendo clientela nueva que ni siquiera sabía que existíamos. Ese es uno de los puntos fuertes de las cadenas, y nosotros lo hemos captado. La gente pasa y nos ve aunque no quiera vernos” , relata con orgullo.

Actualmente, la farmacia cuenta con tres farmacéuticos y una doctora en farmacia y ofrece cuidado farmacéutico a los clientes, que no es otra cosa que consejería en cuanto a la efectividad de la terapia en medicamentos.

Sobre este peculiar servicio, que además es gratuito, la hija de Soto, la farmacéutica Jeanette Soto, amplía algunos detalles. “Se hace un expediente farmacéutico al paciente. Principalmente, personas que tienen muchos medicamentos piden el servicio. Son personas mayores y con condiciones crónicas como diabetes, alta presión o hipertiroidismo. Es para que el paciente tenga claro como utilizar los medicamentos y qué expectativas tener de su tratamiento", señala.

El servicio se ofrece hace un año. Los pacientes se ven los miércoles en la oficina de consulta para garantizar su privacidad .

Farmacia Del Pozo: historia y modernidad en perfecto balanceEn el nuevo edificio también se ha habilitado un amplio salón de conferencias que se utilizará para ofrecer educación y prevención de salud a la comunidad. Temas como planificación financiera, manejo efectivo de relaciones familiares o prevención de enfermedades son parte del itinerario de eventos educativos que ya tienen delineado. Es una manera adicional de ejercer su responsabilidad social.

En la planificación de cualquier negocio, debe estar presente el análisis de qué es lo que busca el cliente. En el caso de la Farmacia Del Pozo, esto es ya un hábito, que se aplica consecuentemente.

“Estamos atentos al mercado externo. Pero la mejor competencia es la que se hace uno mismo. Nosotros hacemos encuestas cada 18 meses para ver la percepción del público. Esto lo hacemos desde el 2005. Medimos unos 18 factores” , explica Soto. De esta forma, siempre garantizan que tienen lo que el cliente espera.

Como es la más antigua en operación continua bajo un mismo nombre, en la Farmacia Del Pozo no faltan las historias de familia de toda la vida. “Para la gente es tradición, es una marca en Manatí la Farmacia Del Pozo” , dice su orgulloso dueño.