Farmacia Reyes predica con el ejemplo de María Viviana Castro

Contrario a muchos países, principalmente europeos, en Puerto Rico la población con impedimentos está relegada en el ámbito laboral y, después de los 21 años de edad, no existen lugares provistos por el Estado para dar servicios a este grupo.

 

La Farmacia Reyes de la Calle Paraná en Río Piedras es una excepción a la regla. Hace más de un cuarto de siglo que emplea a María Viviana Castro, que ahora tiene 46 años, y que es pieza indispensable para el buen funcionamiento del establecimiento del centro comercial Río Piedras Heights.

Emilio Reyes Santiago, propietario de la farmacia, expresó su orgullo por el desempeño de esta empleada, con síndrome de Down, que se ha hecho querer por los clientes y se ha convertido, a través de los años, en una persona independiente, gracias a la oportunidad laboral que ha tenido por casi 30 años.

“ Sabe muchísimo. Es un ser independiente. Ella vive sola porque su mamá murió. Tiene una hermana que vive en otro sitio con su esposo. Ella va al supermercado, cocina, viene al trabajo en guagua” , dijo Reyes Santiago a El Botiquín, al recalcar la responsabilidad social que representa brindar oportunidades de empleo a la población con limitaciones.

María Viviana Castro, empleada por más de 25 años de la Farmacia Reyes en Río Piedras. A la derecha, María Viviana junto a Emilio Reyes Santiago, propietario de la farmacia.María Viviana, que realiza múltiples funciones en la farmacia, dijo por su parte, que “ mi experiencia ha sido bastante buena, gracias a Dios. Hay mucho trabajo” .

Respondió con un “ claro que sí, eso es bien importante”  cuando se le preguntó si creía que otras personas con su misma condición debieran tener oportunidades de empleo como la suya.

Sobre las tareas de María Viviana, Reyes Santiago dijo que “ ella sabe cuándo llega el suplidor de dulces, los saca de sus cajas, los marca y los acomoda. Va a las vitrinas asignadas y las acomoda en las góndolas, para que los productos se vean presentables. Además, asiste a cualquier cliente que necesite ayuda” .

María Viviana también rellena las neveras de refrescos y a la gente le gusta hablar con ella. “ Se ha convertido en parte de la familia” , acotó Reyes Santiago.

La historia de las Farmacias Reyes se remonta a cuando una tía de Emilio Reyes Santiago compró una farmacia en el Reparto Metropolitano. Luego, abrió una segunda, la ubicada en la calle Paraná. “ Ella compra esta farmacia y luego yo salgo de la universidad y me ofrece vendérmela” , señaló Reyes Santiago al indicar que la adquirió en 1990.

Posteriormente, un hermano suyo compró una farmacia en la urbanización Santiago Iglesias, que es la Farmacia Reyes #3 y, eventualmente, se estableció la #4 en Cayey. “ Esta la vendí en el 2006 a mi cuñado, Elliot Pacheco Beauchamp, presidente de la Asociación Farmacias de Comunidad” , indicó.Todas llevan el nombre de Farmacias Reyes porque “ es nuestro apellido, pero con dueños independientes” .

La contratación de María Viviana Castro la hizo su tía en la farmacia #1. “Siguió con nosotros al comprar la #2” , consignó Reyes Santiago, quien estaría dispuesto a contratar a otras personas con alguna limitación “ si tenemos la oportunidad y los recursos” .

María Viviana Castro realiza múltiples funciones en la farmacia.María Viviana llegó a la farmacia a través de la entonces escuela especial Nilmar, que ahora se llama Coderi. Había un programa de transición para salir de la escuela a la comunidad a hacer una práctica de trabajo. “ Por medio de esa práctica varios nos quedamos empleados. Un programa bastante bueno, productivo” , dijo Castro.

Reyes Santiago aludió a su formación de escuela superior en el Colegio San Ignacio, con énfasis en el servicio comunitario. “ Se nos inculcó desde muy jóvenes a ayudar a personas. Nosotros mismos vamos a llegar a ancianos y vamos a necesitar a alguien que nos escuche, que nos visite...” , dijo el empresario de 45 años, graduado de Administración de Empresas de la Universidad de Puerto Rico.

Contrario a otros países, subrayó que en Puerto Rico el gobierno no ofrece ningún incentivo para contratar a esta población con diversidad funcional. “ El gobierno no nos da nada, esto es con fondos privados” , subrayó Reyes Santiago.

¿Cree que debería incentivarse este tipo de contratación?

Definitivamente. Creo que es parte de la responsabilidad social del Estado. Parte de nuestras contribuciones deben ir dirigidas hacia eso. Cerca de la farmacia hay una comunidad de sordos, pero están rezagados por eso, la falta de oportunidades.

La Farmacia Reyes #2 cuenta con 23 empleados, además de ocho farmacéuticos, algunos a tiempo parcial, y seis técnicos de farmacia. El horario de operación es de 7:00 de la mañana a 10:00 de la noche, de lunes a viernes; de 8:00 a.m. a 10:00 p.m. el sábado, y de 9:00 a.m. a 10:00 de la noche el domingo.

¿Cómo le afectan las cadenas?

Mucho. Hoy en día las cadenas se han convertido en unos centros de compra, lo que antes era el general store. Dejaron la función de farmacia. Nosotros, nuestro negocio principal es el de servicio farmacéutico al paciente. Después de cumplir esa función, trabajamos con la cosa económica, al revés de las cadenas.